Unos minutos de reflexión

martes, 5 de mayo de 2015

Mucha información; mucho espectáculo, deportivo sobre todo; mucho Twitter y WhatsApp; mucho smart-phone… y así nos cuelan bulos a manta y convencen a gente de buena voluntad, pero distraída en exceso. 

Unos minutos de reflexión sobre tres temas: 

I. Armas, armas, armas. Todos los grandes problemas de la Tierra (condiciones para una vida digna -alimentación, sanidad, agua….-; cuidado del medio ambiente; educación para todos; solución pacífica de los conflictos…) podrían abordarse con sólo el 40% de los ingentes recursos económicos que se aplican actualmente a gastos militares y producción de armamento (aprox. 850.000 millones de dólares al año). No me canso de repetir que mueren diariamente más de 20.000 personas de hambre, al tiempo que los gastos bélicos ascienden a 3.000 millones. 

Los productores de armamento están, desde el origen de los tiempos, promoviendo sin cesar, tampoco me canso de repetirlo, el perverso adagio de “si quieres la paz, prepara la guerra”. Y así, desde tiempo inmemorial, el poder absoluto prepara permanentemente la guerra. 

Los grupos plutocráticos (G-6, G-7, G-8,… G-20) con los que los neoliberales han sustituido a las Naciones Unidas, integran a los países ricos y representan, precisamente, a los grandes productores y traficantes de armamento. ¡Qué irresponsabilidad! Con la excusa de la seguridad (sólo se protege a menos del 30% de los habitantes de la Tierra), se siguen armando hasta los dientes. Las “campañas publicitarias” pagadas por los grandes consorcios disfrazan de “necesaria acción preventiva y disuasoria” la compra y venta de armas. Y las Naciones Unidas, marginadas, excluidas. Y, lo peor, la humanidad excluida y desatendida. Menos de 100 personas tienen una riqueza superior a la mitad de la humanidad, según OXFAM. La “seguridad” es obsesiva y muy rentable. Hasta tal punto que el Partido Republicano y su máximo exponente reciente, George Bush, han pretendido sustituir en la UNESCO la palabra “paz” por “seguridad humana”. Y es que la paz es la mayor amenaza para quienes viven de la guerra. 

Algunos ejemplos recientes que dan mucho qué pensar (citas de “El País”): 

- 11.4.2015: “Francia estrecha sus lazos con India con la venta de 36 cazabombarderos”. 

- 28.4.2015: “España quiere vender a India buques y aviones militares por 4.000 millones”. 

- 30.4.2015: “Francia eleva el gasto militar para enfrentarse al terrorismo. Hollande destina 3.800 millones más a defensa, pero mantiene su compromiso de reducir el déficit público”. 

- 01.05.2015: “Qatar se rearma con 24 cazabombarderos franceses Rafale”. Las Naciones Unidas se constituyeron, precisamente, para evitar estos disparates. Es apremiante la refundación de un multilateralismo democrático, diligente, eficaz. 

II. ¿Y los derechos humanos? Se van desvaneciendo. “¡El negocio es el negocio!” En fechas recientes hemos visto, sólo en España: 

- Que, para facilitar las relaciones comerciales con el gran dragón chino, se suprimía la justicia universal, lo que constituye una dramática reducción del ámbito de la justicia. 

 - Que, para asegurarse el contrato del servicio de tren de alta velocidad de Riad a la Meca, se olvidan del respeto a los principios éticos fundamentales y de la especial vulnerabilidad de la mujer. 

- España colaborará con Egipto en el diseño del “AVE de las Pirámides” sin tener en cuenta los “principios democráticos” que, según la Constitución de la UNESCO, “deben guiar a la humanidad”. 

No cabe duda de que los “mercados” son malos consejeros. 

III. El PIB sube y baja no por méritos internos sino por aleatorias causas externas. 
En “El País” del 2 de mayo se lee: “La economía crecerá la mitad si se revaloriza el euro y sube el petróleo”. O sea que el crecimiento anunciado, debido en cierta medida a la inclusión de la prostitución y el tráfico y consumo de drogas, no se debía a la mejora de la situación real en España sino al abaratamiento excesivo y culposo de los carburantes y a la devaluación del euro. No se trataba de haber incrementado el I+D+i o de haber establecido pautas laborales propias de la era digital… sino que los gobernantes hablan de la mejora de la macroeconomía española refiriéndose siempre al PIB, y lo hacen mirando de reojo a las últimas noticias sobre el precio del petróleo y el cambio del euro en relación a los dólares norteamericanos. 

---------------------------------- 

No cabe duda de que es imprescindible tener todos los días unos minutos para reflexionar, para no dejarnos engañar, para que podamos reaccionar, como hoy ya es debido, presencial o digitalmente.

Líneas rojas en la investigación genética

lunes, 4 de mayo de 2015

Atención: hay transgresiones inaceptables en la investigación científica y especialmente en la  genómica, según se acordó unánimemente en la UNESCO y en las Naciones Unidas en 1997 y 1998 en la  Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos” (http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=13177&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html ) donde se trataba, precisamente, de evitar que, gracias a la ingeniería genética, pudiera llevarse a cabo el sueño de Hitler y Mengele de hacer un ser humano “de diseño”. Lo intentaron con las técnicas propias de la genética mendeliana, y fracasaron.

En el año 1993 con el apoyo, desde el primer momento, de la Human Genome  Organization (HUGO), inicié en la UNESCO, en una Comisión presidida por la jurista Nöelle Lenoir, el proceso de elaboración de dicha Declaración. En su artículo undécimo se establece que: “No deben permitirse las prácticas que sean contrarias a la dignidad humana, como la clonación con fines de reproducción de seres humanos. Se invita a los Estados y a las organizaciones internacionales competentes a que cooperen para identificar estas prácticas y a que adopten en el plano nacional o internacional las medidas que corresponda, para asegurarse de que se respetan los principios enunciados en la presente Declaración.”.

En la Cátedra Internuniversitaria de Derecho y Genoma Humano de las Universidades de Deusto y el País Vasco, el Prof. Carlos María Romeo Casabona, ha seguido estudiando y reflejando ejemplarmente todas las vicisitudes relativas a la investigación genómica (ver “Revista de Derecho y Genoma Humano” http://www.catedraderechoygenomahumano.es/revista_sumario.asp , excelente referencia internacional al respecto). Por otra parte, los Consejos de Bioética pueden, en cada momento, revisar nuevas iniciativas y aportaciones relativas a tema tan esencial… pero está vedada “la clonación con efectos reproductivos” por las razones arriba indicadas.

Por eso es inaceptable que unos científicos chinos anuncien –“El País”, 24 y 25 de abril de 2015- que han llevado cabo experimentos de modificación genética de embriones humanos  (ver http://www.nature.com/news/chinese-scientists-genetically-modify-human-embryos-1.17378), que suscitan serios problemas éticos y están provocando respuestas que deberían ser nocivas, por parte de la comunidad científica (ver “Don’t edit the human germ line”  http://www.nature.com/news/don-t-edit-the-human-germ-line-1.17111 y “A prudent path forward for genomic engineering and germline gene modification”, http://www.sciencemag.org/content/348/6230/36 ) .

Hace ya años, en el libro “Gen-ética”, editado en colaboración con el Prof. Carlos Alonso Bedate, quedó muy clara la diferencia que, tanto en genética como en otros campos de investigación, existe entre lo factible y lo admisible. Esto no significa que haya conocimientos prohibidos sino que hay prácticas prohibidas, aplicaciones del conocimiento incompatibles con la dignidad humana, fundamento conceptual y existencial del ser, razón por la que la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (7/12/2000) la sitúa acertadamente en primer lugar.

Una vez más, China no puede ser el gran país “opaco”. Espero que se produzca una reacción de apropiada magnitud por parte de  la comunidad científica internacional que permita encauzar un tema que, vuelvo a repetir, no admite excepciones.

Hay que respetar a las Naciones Unidas. Los neoliberales las han sustituido por grupos plutocráticos (G-7, G-8, G-9… G-20). Es apremiante ahora darle la autoridad moral y efectiva que contribuya a esclarecer cuestiones tan esenciales como ésta.

Más de 700 inmigrantes ahogados… Más de 4000 muertos en el terremoto de Nepal… Emergencia por el volcán Calbuco en Chile… Y la Comunidad Internacional inefectiva, insolidaria, cómplice

miércoles, 29 de abril de 2015

No, no es así como se solucionarán, paliarán o evitarán en el futuro estos tremendos desafíos que requerirían esfuerzos concertados, propios de una minuciosa preparación para actuar con rapidez y eficacia en el momento oportuno. 

No es con reuniones de los mandatarios europeos como se solucionará el horrendo y mortífero problema de los emigrantes desesperados, de los que mueren de hambre y desamparo… No es impidiendo que entren sino facilitando que vivan dignamente en sus lugares de origen. Así se consideró en las Naciones Unidas hace varias décadas estableciendo el gran Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) cuya finalidad era, precisamente, que fuera el desarrollo endógeno el que beneficiara tanto a los nativos como a los foráneos. Pero la cooperación internacional se convirtió en explotación y las ayudas en préstamos concedidos en condiciones draconianas. Más adelante, el neoliberalismo sustituyó a las Naciones Unidas por grupos de los países más prósperos de la Tierra (G-6, G-7, G-8… G-20) y fueron los “mercados” y no los Estados-Nación los que tomaron, en mala hora, las riendas del destino común. 

No, no es así como debemos proceder. No es esto lo que debemos a nuestros hermanos que sufren estas tragedias inmensas. Es restableciendo los principios éticos y ejerciendo plenamente las responsabilidades que corresponden a todos los ciudadanos del mundo y a sus representantes en los gobiernos como, refundando un multilateralismo capaz de actuar con gran firmeza y eficacia, el mundo podría transitar por los caminos de una nueva era. 

Si no se produce rápidamente un “viraje” en las tendencias actuales, no sólo aumentarán los desgarros y asimetrías sociales sino que la propia habitabilidad de la Tierra se seguirá afectando con una total irresponsabilidad intergeneracional. Es este y no otro “bienestar” el que debe preocuparnos. Vivimos obcecados por lo inmediato y es hora de levantar el vuelo, mirando a los ojos de nuestros descendientes, hacia un futuro que les corresponde plenamente. 

Hay muchas cosas que no pueden seguir admitiéndose que sigan como “inexorables”. No puede ser que carezcamos de los mecanismos que permitan la rápida aplicación del derecho internacional; no puede ser la impunidad con la que actúan traficantes de toda índole; no puede ser que menos de un centenar de personas posean una riqueza superior a la de la mitad de la humanidad; no puede ser que sean grandes consorcios económicos los que decidan en lugar de gobernantes democráticos… 

No, no puede ser que en Nepal deba improvisarse la asistencia internacional con personas admirables y heroicas que muestran su solidaridad en grados de heroísmo extraordinario cuando, como ya se ha propuesto reiteradamente, debería existi,r en unas Naciones Unidas refundadas, un centro mundial de coordinación de las instituciones locales y regionales preparadas específicamente para actuar en las distintas catástrofes naturales (terremotos, inundaciones, etc.) o provocadas, de tal modo que se alcanzara el grado de socorro y atención que hoy permite la moderna tecnología. 

No, no puede ser que cuando tantos seres humanos (el 80% de la humanidad, en un gradiente progresivo de precariedades) viven en las mínimas condiciones para una vida digna, se sigan invirtiendo cantidades ingentes en armas y gastos militares. 

Insisto en ello, porque para mí es acicate cotidiano. Es intolerable que se inviertan todos los días en seguridad de los más prósperos millones de dólares cuando miles de personas mueren de hambre. 

Señores y señoras representantes de los distintos Estados europeos: reflexionen y cambien rápidamente las actuales líneas de actuación. De otro modo, no es previsible que los ciudadanos, que ahora ya pueden expresarse libremente, sigan distraídos y sumisos. 

El que avisa no es traidor.